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23 de marzo de 2011

Una visión económica del franquismo (I)

Para continuar con el objetivo de fomentar la cultura y el conocimiento, no solo de ideas sino también de hechos y personajes, escribimos aquí un pequeño y resumido análisis de una época de España sumergida prácticamente en el mito, el desarrollo económico del Franquismo. Con esto queremos empezar a dar más luz sobre un hecho que unos defienden e ignoran y otros atacan pero dan por hecho. A unos y otros está dedicado este artículo, primero de una serie de 3 divididos en 1939-1950, 1950-1959 y 1959 - 1973


Parte I, el primer franquismo, la larga posguerra y la autarquía (1939-1950)



Para empezar debemos señalar que uno de los factores imprescindibles para ganar la guerra por parte del bando nacional fue el apoyo recibido tanto geográficamente (Portugal) como armamentísticamente (Alemania e Italia). Los nacionales llevaron a cabo una política distinta a la republicana para financiar la larga guerra que vendría después de la sublevación. En el caso de estos la solución fue endeudarse con los países del eje que le prestaron armamento y tropas y en el caso de los segundos fue un pago en el momento por material bélico (a la URSS).
Una vez que el bando nacional se hizo con la victoria después de 3 años de guerra, se encontró con un panorama poco alentador, cientos de miles de muertos, otros tantos cientos de miles emigrados, medios de transporte y ciudades destruidas además de una inmensa deuda a pagar a los países antes mencionados.

-Mención tiene la supuesta neutralidad aliada ante el conflicto, que solo supuso el aislamiento económico y militar de la república y el comercio con el bando nacional.-

Los primeros meses del franquismo se caracterizaron por los intentos del nuevo gobierno de invertir todo lo conseguido en la época tanto republicana como revolucionaria (de algunas zonas) se intentó devolver a los antiguos propietarios las tierras y fábricas colectivizadas (cuestión como poco “oscura” pues muchos antiguos propietarios nunca volvieron a ver sus tierras y en cambio otros muchos colaboradores de la sublevación se vieron con tierras nuevas...), además, como primeras medidas, se prohibieron los sindicatos no vinculados al gobierno y los salarios pasaron a ser fijados por el Ministerio de Trabajo.
Este ultimo cambio provocó un aumento desmedido del salario nominal pero no del salario en comparación al nivel de precios (que no llegaba a los niveles de 1936), la progresiva disminución de la capacidad de compra de la población llevo a gastar la mayoría de la renta en bienes de primera necesidad y, como consecuencia de ello, la economía terminó plegándose a una producción de bienes que daban poco margen de beneficios. Como segunda consecuencia de la caída de los salarios los empresarios decidieron utilizar más mano de obra obrera que máquinas, con la consecuente caída de la producción y una bajada aun mayor de los salarios (poca cualificación en el mercado capitalista provoca que seas fácil de sustituir y por lo tanto barato en costes).