9 de junio de 2011

Una visión económica del franquismo (II)

Siguiendo con la serie de 3 artículos que prometimos que publicaríamos aquí tenéis el correspondiente a la etápa de apertura económica del ISI (1950-1959)

A partir de 1950 la sanción diplomática a España debido a su semi-alianza con el eje empieza a romperse. La guerra fría (que comienza con la guerra de Corea) establece una nueva línea de alianzas estratégicas, donde el régimen franquista puede ser un buen aliado por su abierto anticomunismo.
Desde 1947 EEUU había puesto la mira en España y en 1950, cuando se abren las fronteras y la mayoría de países vuelven a tener relación con España, muestra lo que considera un acuerdo mutuamente ventajoso (bases militares a cambio de ayuda económica).

En 1953 se firma el Pacto de Madrid, donde España recibe una ayuda económica fundamental.
Aunque dicha ayuda era la más baja concedida a Europa por EEUU los efectos fueron espectaculares en la economía. En 1956 cubrían casi un 40% de las importaciones totales, lo que permitió una modernización del equipo industrial y un aumento de la materia prima escasa.
Además de las importaciones, las exportaciones también crecieron a un ritmo altísimo (un 40% de 1950-1953).
La mejora de la situación llevó al dictador a cambiar el gobierno por uno más en sintonía con la política económica de EEUU, menos autárquica e intervencionista. Seguía siendo una economía cerrada pero se suprimieron las cartillas de racionamiento y algunas fijaciones de precios además de acabar con la fijación de cuotas de cosecha (similares a las de la URSS).
Estas medidas aunque no del todo completas tuvieron un efecto espectacular en la economía, pues acabaron con el mercado negro (o en su gran mayoría), aumentaron la producción oficial (pues ahora también contaba lo destinado anteriormente al mercado negro) y los precios se estabilizaron después de una subida inicial.

Por lo tanto el intento de vivir una autarquía fracasó, Franco y sus primeros ministros creyeron que se podría industrializar a España solo con los medios disponibles aquí, independientes del exterior, pero lo que no pudieron ver hasta pasados casi 20 años es que España era un país tremendamente dependiente del exterior en cuanto a materias primas y energéticas, la autarquía asfixió a la industria que intentaba nacer y postergó el crecimientos industrial y agrario durante décadas.
A razón de esto se creo la INDUSTRIALIZACIÓN SUSTITUTIVA DE IMPORTACIONES (ISI), que tenia como finalidad crear una importante industria nacional basada en ayudar a importar lo necesario (maquinaria o materias primas) y casi imposibilitar la importación de cualquier otra cosa mediante una dura intervención estatal, así se consumirían productos solamente nacionales. Este tipo de prácticas era llevada en la época por varios países (sobretodo en Asia y Sudamerica) por lo que no era una novedad.
A pesar del gran éxito que tuvo en los primeros años, este avance no duró demasiado por:


·La inflación: al eliminarse los topes de precios estos se dispararon, como consecuencia la conflictividad social aumentó obligando al gobierno a aumentar también los salarios. Además de ello los gastos derivados de la ISI dispararon el gasto público, que se solucionó emitiendo dinero, lo que aumentó aun más la inflación.
· Déficit exterior, osea se importaba mucho más de lo que se exportaba, por lo que se tenía una deuda con el exterior. Esto significa que el ISI no disminuyó la tendencia a importar, sino que mientras más se expandía la industria, más maquinaria y materias primas se compraban al exterior.

La unión de ambos factores entre otros dio como resultado un gran problema económico. Pensad que cuanto más se invertía para que la industria fuera autosuficiente más se dependía del exterior, si se volvía a una situación anterior las industrias se quedaban sin producir por necesidad de materias primas y si se abría al exterior no tardarían en hundirse pues no eran competitivas ante empresas extranjeras. Esta situación pudo sostenerse solo por la entrada de fondos de EEUU, una vez que estos se cortaron, vino el gran desenlace.

A pesar de todo este embrollo la vida en España mejoró cuantiosamente comparada con la década anterior pero, en comparación al nivel de crecimiento del resto de Europa, España aun era un país del siglo pasado.
El aumento espectacular del salario a partir de 1956 (aumentando unos 160 puntos porcentuales por el llamado “Gironazo”) no fue tanto como parece, pues si tenemos en cuenta la inflación galopante del momento, el salario real en realidad no subió más del doble* y fue bajando progresivamente hasta 1959.

Con todo lo dicho podemos ver que la España de la década de (1950-1959) era una economía atrasada pero que iba en un lento desarrollo tanto industrial como agrícola.

El hecho económico más importante del franquismo (y del siglo XX en España) fue el PLAN DE ESTABILIZACIÓN, considerado un giro de 180º por parte del régimen que le alejaba del intervencionismo y le acercaba a un cierto “Capitalismo nacional”. Era una situación sin salida pues no podía volver a la antigua autarquía ( peligraría el propio régimen) así que hizo lo único que podía hacer para enfrentarse a la deuda exterior (en 1959 España estaba prácticamente en suspensión de pagos exteriores).
Las medidas tomadas para introducir a España totalmente en el capitalismo fueron varias, tanto reforma fiscal, nuevo tipo de cambio de la peseta, cambio en la política monetaria, como medidas para el acercamiento a organismos económicos internacionales (FMI, BM y OECE)

Por fin este último intento del gobierno para solventar los graves problemas estructurales de la economía tuvo cierto éxito, las ayudas internacionales y aciertos a la hora de diagnosticar los problemas dieron como resultado el llamado “milagro español”, una total reestructuración del modelo económico para ponerlo en sintonía al resto del capitalismo internacional. Efectos que se verían en la llamada época dorada entre 1960 y 1973.


Para concluir esta época podemos sacar algunas conclusiones: que el sistema económico franquista de las dos primeras décadas fue un continuo varapalo para el gobierno, cada nueva política daba una pequeña solución y otro gran problema. Fue durante toda la década de los 50 donde el franquismo se reinventó económicamente para ser un capitalismo a la medida del sistema internacional.
Por lo tanto, el milagro económico español no fue tal, fue el final de la industrialización española comenzada a finales del siglo XIX sumado a la vez con una recuperación de posguerra mundial. Como todos podemos ver por las cifras un país poco desarrollado suele crecer a unos niveles mayores que los de uno ya desarrollado. Teniendo en cuenta que toda Europa había crecido a niveles altísimos durante toda la década de 1945-1955 España solo dio hizo lo mismo que los demás llevando a cabo casi las mismas pautas pero con un atraso de una década.

El franquismo no fue el que impulso la economía española, fue el capitalismo salvaje el que la activo y la hizo atractiva a los ojos del mundo. Las medidas del régimen fueron poco menos que un estorbo en muchos casos. Por lo que todos aquellos que digan que el régimen supo hacer las cosas bien en cuanto a economía y que salvo a España del hundimiento social, político y económico habría que decirles más bien lo contrario, el régimen, pasados 20 años tuvo que abrir las puertas al capitalismo para que sus acreedores cogieran lo que se les debía de los anteriores 10 años de deudas.




* Una subida del doble del salario partiendo de salarios bajísimos no es demasiado, pero si que da para modificar en cierta manera el consumo general de la sociedad, lo que permitió modernizar la industria de paso.
Salud

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